Lo que el 2020 me dejó 

 

 

 

 

Hola a todos. Ya tiene varias semanas desde que escribí mi último blog para Rankia. La verdad es que no sabía sobre qué escribir, supongo que es normal tener esa falta de inspiración de vez en cuando. Decir que dejé de escribir por falta de temas sobre los cuales hablar sería un mal pretexto pues en el mundo financiero existen muchos temas de los que se puede hablar largo y tendido. El porqué de que podamos hablar tanto y de tantos temas es la gran cantidad de información que tenemos a nuestro alcance y que recibimos todos los días. Es por esto que decidí cerrar el año con un pequeño blog en la página oficial de Ponte a Invertir, en el que hablaré de varias cosas y no solo de temas financieros. 

Como proyecto personal, me he propuesto cerrar cada año con un blog dedicado a las cosas que aprendí en ese periodo de tiempo, con un panorama general. Igualmente, decidí que los compartiré con todos mis amigos de internet que, sin duda, son gente muy valiosa con un conocimiento increíble, a quienes quiero dar  las gracias por todo lo que han compartido.

Al dedicarnos al tema de las inversiones en bolsa y, en general, al mercado de valores, nos hemos topado (el equipo y yo) con un sin fin de noticias de todo tipo. Nos dedicamos a leer sobre acontecimientos de diferentes tamaños (macro y microeconómicos, entre otros) y filtrar toda esa información pues, después de todo, cualquier persona puede escribir o crear noticias, muchas veces nos topamos con noticias falsas, conspiraciones entre otras cosas. Curiosamente tengo conocidos obsesionados con teorías conspirativas que, a mi punto de vista, tienen falta de sentido común. Debemos tener cuidado. Pero el problema no son las conspiraciones, el problema es el hecho de ver un panorama global devastador a nivel financiero y sobre todo la cantidad de personas que lo ignoran por completo, o aquellas que lo conocen, pero deciden ignorarlo y hacer como si nada malo sucediera. Con la gran cantidad de información que podemos encontrar, los acontecimientos que surgen y las acciones de la mayoría, poco a poco se van entrelazando los hilos que y todo nos va llevando al caos total. 

Todo llega a lo mismo: un sistema financiero que parece estar hecho de naipes y que junto a él tiene a un niño pequeño que en cualquier momento podría hacer venir todo abajo. ¿De qué sirve ser de unos cuantos beneficiados al nivel de sus posibilidades si al final pasará lo de siempre? ¿Hasta qué punto las personas se harán responsables de sus acciones y de su ignorancia? ¿Es la agonía del que sufre el dolor de la utopía lo que se siente? Se vuelve un poco pesado estar pendiente y leer todos los días sobre ese tipo de cosas. Sin embargo, es un precio que al saberlo puede ayudar inmensamente a proteger nuestros bienes. 

Año 2020

Fue un año verdaderamente retador en cada aspecto. Este año me abrió los ojos y me demostró que la vida no es para nada lo que pensamos. Planes, viajes, trabajos, relaciones, prácticamente cualquier cosa puede cambiar en un instante, en cualquier momento, y aunque parezca que sí, no hay nada escrito. Incluso creo que muchos tuvimos la oportunidad de trabajar en nosotros mismos, de conocernos mejor. Seguramente surgieron muchos sentimientos, emociones, miedos, frustraciones sobre cosas que quizá no habíamos imaginado o que creíamos ya haber superado.  

El ejemplo básico, pero aún más importante: el planeta necesita ayuda para AYER. Es impensable seguir viviendo del modo en que lo hacemos conociendo el inmenso daño que le ocasionamos a nuestro verdadero hogar. Porque ¿de qué nos sirve una mansión, los millones de dólares, los carros de lujo, si no hay un mundo en dónde vivir? Así de absurda es la pregunta. ¿Qué mundo estamos dejando? e incluso por ego, ¿queremos ser recordados como la generación estúpida que lo único que dejó fue un mundo decadente?

El maldito sistema financiero debe cambiar, debe ser más justo. Y creo que esto nos lo han confirmado con el nacimiento y el legado que dejó Satoshi Nakamoto, en 2008 (quien no lo conozca debería empezar a leer, porque estará en los documentos de historia), la revolución que empezó con Bitcoin, una revolución pacífica contra el sistema bancario y financiero. Retomemos el verdadero control de nuestras finanzas, de nuestro dinero, de nuestro trabajo. El sistema no se enfrenta opinando, tienes que tomar posición. 

Este año (en especial) el gobierno ha demostrado una vez más no servir para nada, porque es más grande su avaricia que el deseo del bien y la salud de su gente, del pueblo trabajador, la base de todo. Una vez más jugaron con el sentimiento y la desesperación de las personas. Este año le di y dejé de darle la importancia y respeto que aparenta merecer el gobierno del país en el que vivo, México.

Entendí que durante mucho tiempo me alejé del lado espiritual. Es algo verdaderamente importante que debemos tener presente, nuestras emociones, lo que nos hace sentir bien y lo que no. Es importante saber qué esperamos de nosotros mismos y qué deseamos para nosotros y nuestro bienestar. Para poder dar o recibir amor de los demás debemos comenzar por amarnos a nosotros mismos, es necesario sentir cariño por nosotros para que pueda existir respeto por los demás, porque ¿Qué esperar de alguien que no se quiere o conoce así mismo? y ¿Por qué queremos recibir algo de alguien si en verdad no nos conocemos o queremos? 

También descubrí que personas que creía conocer no eran lo que parecían y, por otro lado, personas que jamás pensé volver a ver se convirtieron en parte importante de mi vida, especialmente en estos tiempos de dificultad. 

Es importante apreciar los momentos que tenemos y que vivimos con nuestra familia, nuestros amigos, nuestra pareja, esos pequeños instantes que nos rodean. Me ha sucedido muchas veces que me concentro tanto en lograr mis objetivos, mis metas, que pierdo de vista esos instantes que me hacen feliz, que me llenan de energía para continuar. Solo es necesario detenerse un segundo y observar.

En este año he podido reflexionar también sobre el tema de la muerte, no pensando en ella como algo negativo o algo que cause dolor, sino con el hecho de aceptar y comprender que tarde o temprano sucede, que es algo inevitable. Eso me ha hecho pensar en la forma en la que quisiera ser recordado y el impacto que queda de mí en las personas, que sea positivo. 

Un año del que debemos estar totalmente agradecidos, agradecidos por nuestra salud y agradecer por la vida de las personas que amamos. Hemos vivido una temporada difícil, unos más que otros, pero por muy negro que se torne el panorama no debemos olvidar que también hay momentos llenos de luz a lo cual llamamos dicotomía

Agradezco a todos los amigos que se tomaron el tiempo para leer mis reflexiones y mis conclusiones. Les deseo un año de mucho aprendizaje y crecimiento, un nuevo año para disfrutar, conocer cosas nuevas, conocerse así mismos y sobre todo agradecer, pues creo que de eso se trata todo. Compren Bitcoin, amigos, en verdad no se arrepentirán jaja. Bienvenido sea el 2021.

Categories:

Tags:

No responses yet

Deja una respuesta